Apelaciones retiró a abuelos paternos tenencia de hija testigo de femicidio

Fallo en primera instancia la obligó a vivir cuatro años en la casa donde ocurrió la tragedia. Un caso con aristas similares al de Valeria Sosa.

04 de mayo de 2017, 12:28hs

El Tribunal de Apelaciones de Familia de 2° Turno confirmó un fallo anterior que retiró a los abuelos paternos la tenencia de una niña que presenció cómo su padre asesinó a su madre, informó Búsqueda.

Se trata de una tercera instancia de un conflicto que cobra inusual actualidad: qué pasa con los niños luego de un femicidio.

En primera instancia la justicia cedió la tenencia a los abuelos. Asi, la niña se vio obligada a vivir cuatro años en la casa donde ocurrió la tragedia, la misma que compartían sus padres y esos abuelos.

En ese entorno familiar "caracterizado por una situación de violencia naturalizada", según el nuevo fallo, la menor fue testigo de la evacuación del cadáver de su madre, y sufrió en carne propia cómo la misma noche del crimen la familia paterna "eliminó" las dos mascotas que la niña compartía con su madre.

La jueza Sandra Mouzo revirtió esa decisión, otorgando la tenencia a una tía materna, pese a que la niña quería vivir con los abuelos.

Dio razón al argumento de que la menor vivía en un lugar que le recordaba la muerte de su madre y las circunstancias en las que ocurrió. Apela ademas al hecho de que la niña está "expuesta a un ambiente de violencia" y a "la necesidad imperiosa de que la niña tenga otra opción de vida y costumbres".

La decisión fue apelada por los abuelos paternos que reivindicaron el hecho de que la menor contaba con "todos los cuidados propios de la edad", además del tiempo ya transcurrido de convivencia.

Sin embargo, el 26 de abril pasado el Tribunal de Apelaciones confirmó el pase de la menor a manos de la tía.

El fallo de Apelaciones redactado por el juez Eduardo Cavalli fue contundente en su postura: "mientras la madre fue víctima de la mayor expresión de discriminación al privarla de su derecho a vivir y a ejercer la matrnidad a través de una agresión que puso fin a su vida en el peor de los escenarios" (...) "su hija fue mantenida en el mismo ambiente, soportando la grave violación a sus derechos que significa no poder encontrar respuestas adecuadas a lo ocurrido y soportando a sus vez limitaciones".

Cavalli cierra su texto planteando su deseo que el fallo represente un "antes y un depsués" y siembrte jurisprudencia en casos de juicios de protección.

El caso traza paralelismos muy obvios con otro hecho reciente: el asesinato de la bailarina Valeria Sosa por parte de su expareja, un policía.

El juez otorgó la tenencia a los padres del agresor. Redactó el fallo en primera instancia por teléfono y sin consultar a los principales testigos, según se informó en su momento.

En la instancia de apelación, la tenencia fue otorgada a los abuelos maternos, es decir a los padres de Valeria Sosa.

Hubo cuestionamientos hacia uno y otro lado por la atención que recibían las niñas por parte de una y otra rama de la familia, antes del femicidio.

La decisión genera además otros dilemas éticos, como por ejemplo, si la hija de la víctima debería convivir con la familia que fue parte de la formación machista del victimaria, y extender así en el tiempo una situación injustificable.

Los críticos del fallo inicial plantean que el conflicto jurídico fue visto en principio cómo un tema "de pareja" que no tuvo en cuenta el derecho de los niños, a quienes no se considera "victimas directas" de la tragedia.

El juez Cavalli opinó que tras el fallo dictado por teléfono, "afortunadamente en ese caso se terminó convocando a una audiencia".

"La decisión puede ser discutida, ahora está apelada y un tribunal va a resolver cuál es la situación que favorece" a los hijos de la pareja.

 

FOTO. Juez Eduardo Cavalli (MEC)

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